Filosofía

Misión

Vivimos una época de grandes cambios tecnológicos, sociales y psicológicos que han transformado los conceptos de distancia y de tiempo, las costumbres y las maneras de relacionarse que hacen emerger nuevas estructuras y provocan desajustes en las personas y las familias. Así mismo, desde siempre existen problemas de convivencia específicos según la edad y la etapa existencial de las personas, que se dan con más frecuencia entre los miembros de la pareja de padres, entre los hijos o en la interacción entre todos ellos.

Cada una de las situaciones de malestar familiar son experimentadas de forma diferente por sus miembros y, a su vez, esta experiencia individual repercute en todos los demás miembros que conviven.

La Unidad de Psicoterapia Familiar nace como un proyecto de trabajo en equipo entre profesionales, y entre éstos y las familias, para ayudarlas a construir relaciones funcionales entre sus miembros, resolver sus conflictos (descubriendo nuevos enfoques y desarrollando una mayor comprensión) y mejorar su bienestar y salud mental.

Para todas estas situaciones, el arte de la psicoterapia ha demostrado ser de gran eficacia, motivo por el cual constituye nuestra herramienta esencial de trabajo.

Filosofia

Visión

Nuestra voluntad es incorporar a todos los miembros que integran la familia en la resolución de las situaciones de sufrimiento, sea un problema de uno de los individuos o algo compartido por toda la familia.

Nos proponemos lograr que los miembros de las parejas puedan hablar de forma empática y expresar sus necesidades, sin agresiones, superando rencores y enfocados a recrear un futuro en base a sus cualidades.

No queremos que ningún niño se sienta etiquetado por cualquier trastorno sin haber comprendido antes la influencia que ejercen sobre él las crisis familiares. Paralelamente, comprendemos el desasosiego de los padres ante las dificultades y enfermedades de los hijos que, por su diferente manera de ser, de percibir o de asumir dichas dificultades, pueden unirles o dividirles haciendo que se alejen.

Nuestro equipo promueve la participación de los padres en la terapia de los hijos, ya que, de este modo, comprenden la necesidad de realizar cambios en el ambiente emocional de su hogar, mejorando la comunicación y hallando nuevas formas de resolver sus conflictos.

Trabajamos con los hijos la conveniencia de no sobre implicarse en los conflictos de sus padres, ya que ellos son adultos y es bueno que aprendan a resolverlas por sí mismos.

Deseamos aprovechar todas las capacidades que los hermanos tienen para aceptarse desde la igualdad y la diferencia, de ayudarse y de contribuir a mejorar el clima de convivencia familiar.

A la persona que acude a nivel individual hemos de llevarla a descubrir y hacer emerger su auténtico yo, a quererse y sentirse bien consigo misma y alcanzar un proyecto personal integrado con sus allegados y reconciliado con su pasado individual y familiar.

Valores

Consideramos que la familia es un elemento esencial para el desarrollo de las personas y reconocemos su capacidad para establecer vínculos afectivos positivos, para evolucionar y para sanar heridas con el fin de crear y mantener unos estilos de vida saludables.

Confiamos en la capacidad de cambio y de crecimiento de los individuos y sus familias.

Nos proponemos que nuestros pacientes aprendan a conocerse, aceptarse y cuidarse para que consigan las metas y objetivos de bienestar y salud mental que se plantean.

Estamos convencidos de que, al transformar las relaciones entre los miembros de la familia, se propician mejorías especialmente en aquellos miembros que más sufren en ella.

Creemos que no existen soluciones estándar, sino que cada persona es capaz de desarrollar su propia solución a su vivencia o problema. En este sentido, nuestra manera de trabajar promueve que las personas que nos consultan acaben descubriendo y desarrollando sus propias habilidades o recursos.

Nuestra mayor satisfacción es contemplar que, con el tiempo, nuestros pacientes pueden llegar a vivir funcional y satisfactoriamente sin mantener una relación de dependencia con el psicoterapeuta.